El arresto de un residente de Flanders, registrado ayer poco antes del medio día en el parqueadero del Tribunal Penal del Condado de Suffolk en Riverside, no solo causó conmoción en la comunidad local, sino que deja a una familia de nuestra área sumida en el drama y el dolor.
Esaul Cordova García, un trabajador de origen guatemalteco, salía a eso de las 11 de la mañana de realizar una diligencia en el edificio judicial, cuando fue abordado por un grupo de agentes que esperaba por él.
“Le dijeron su nombre y preguntaron si era él y él dijo que sí. Y le dijeron que estaba arrestado por el delito de haber ingresado ilegalmente al país”, dijo su esposa.
La mujer se enteró del arresto de Esaul, en tiempo real, a través de la transmisión en vivo de uno de los activistas locales, y sintió que el mundo se le vino encima.
“Me puse muy mal, mis hijos fue lo primero que se me vino a la mente. Yo trabajo y mi trabajo es full, porque trabajo de 9 de la mañana a 8:30 de la noche. El gracias a Dios tenía ese trabajo que entraba muy temprano, pero a las 4:30 de la tarde a más tardar él recogía a los niños y los traía para acá. Ellos pasaban más tiempo con él que conmigo”, relata la agobiada esposa.
La pareja tiene 3 hijos pequeños, de 10, 5 y 2 años de edad, para quienes su padre significa todo. Anoche mismo, la madre tuvo que sentarse a hablar con los menores para ponerlos al tanto de la situación.
“Yo les dije, ya saben qué pasó con papá? y me dice el grande: ‘sí lo agarró la migra’”. El niño de 5 años me dice qué vamos a hacer? Quién nos va a cuidar ahora? Entonces le dije, tu de eso no te preocupes”, relata.
Esta familia se enfrenta ahora a la prueba más dura de sus vidas: Quieren traer de regreso a casa al padre y el esposo y deben empezar por reunir al menos 11 mil dólares para que un abogado pelee su caso e intente sacarlo bajo fianza. Luego, si salen airosos de ese primer paso, necesitarán también el dinero para pagar la fianza.
“Mi hijo el grande me dice que tiene ahorros porque se quiere comprar un PlaySstation y me dice, toma mi dinero yo no lo necesito”, narra la esposa entre lágrimas. “Todo eso me tiene muy afectada”.
En medio de su desesperación, ella ha decidido poner en marcha una campaña de recolección de fondos para juntar el dinero necesario para pelear por la libertad de su esposo. Apela a la gente de buen corazón para que la ayude en una situación de la que hoy en día, nadie parece estar exento.
“La verdad esto no se lo deseo a nadie. Es un duro golpe, no solo pienso en mi, sino en mis hijos. No estamos a salvo”.
La mujer ha logrado hablar con su esposo en tres oportunidades desde su arresto. Esta mañana se enteró que anoche tuvo que recibir atención médica por una aparente crisis nerviosa.
“Se puso mal. Se quebró por los niños”, dijo. “Me dijo que si podía luchara por él”.
Según le informó a su esposa, en este momento Esaul está recluido en la corte federal de Manhattan. Ella tiene una audiencia con el abogado que se hará cargo de su caso, el sábado.
Si usted quiere apoyar a esta familia en estos momentos tan complejos, haga click aquí. Recuerde que cualquier donativo, por pequeño que parezca, representa ahora una luz de esperanza para ellos. Usted también puede contribuir compartiendo su historia para que más personas se unan a la causa.
