El 5 de noviembre de 2025 será recordado como uno de los días más oscuros en la historia reciente de la región. Los arrestos de más de una decena de personas en establecimientos de Hampton Bays y Westhampton, muchos de ellos presenciados por voluntarios de nuestra comunidad y documentados en video y fotos, dejaron un clima de tensión y sobre todo mucha incertidumbre en el East End de Long Island.
Tu Prensa Local contactó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, por sus siglas en inglés, para conocer la posición de esta agencia frente a las diligencias realizadas en el East End y sobre todo para saber la naturaleza de cada uno de los arrestos.
ICE confirmó que el operativo en estas localidades dejó un saldo de 12 personas capturadas, en acciones que según la agencia iban en contra de inmigrantes con pasado judicial.
“Agentes del ICE de la suboficinq de Long Island arrestaron a 12 inmigrantes indocumentados, varios de ellos con antecedentes penales y todos por violar la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Violar las leyes de inmigración es un delito y conlleva consecuencias, que incluyen arresto, detención y deportación de los Estados Unidos”, dijo un portavoz de ICE.
Aunque la declaración del vocero da cuenta de 12 arrestos, en el informe solo se reseñan 4 de ellos:
• Sergio González, un inmigrante indocumentado de México, que fue deportado en 2010 y reingresó ilegalmente al país cometiendo un delito grave. Los antecedentes penales de González incluyen condenas por robo y dos cargos por conducir en estado de ebriedad, dijo el portavoz.
• Víctor Martínez-Aparicio, un inmigrante indocumentado de origen Mexicano, condenado por poner en peligro el bienestar de un menor, según el recuento de ICE.
• Alberto Gil-García, un inmigrante indocumentado de origen Mexicano, que fue deportado en 2002 y reingresó ilegalmente al país, lo cual constituye un felonía o delito grave. Sus antecedentes penales incluyen condenas por agresión y acoso, dijo el portavoz.
• Víctor Hernández Manuel-Sosa, un inmigrante indocumentado de México, condenado por conducir en estado de ebriedad y por múltiples cargos por hurto, según ICE.
El reporte no hace claridad sobre las razones que motivaron el arresto de 8 personas más. Según testigos, a algunas de ellas, literalmente se las encontraron los agentes federales en su recorrido por nuestras localidades. El comunicado de ICE tampoco menciona al inmigrante Edgar Kessen, quien en medio de una persecución, en hechos todavía confusos, resultó con una de sus piernas atrapadas bajo la llanta de uno de los carros de los agentes federales, por lo que posteriormente tuvo que ser trasladado en ambulancia a un hospital local.
En la reunión del miércoles pasado, ante la junta municipal de Southampton, uno de los clamores más recurrentes de los asistentes, era justamente que ICE se concentre en atrapar a los delincuentes y no en aterrorizar a la comunidad trabajadora.
En respuesta a eso, el concejal Michael Iasilli dijo que al municipio le corresponde indagar por las razones que motivaron la detención de los miembros de nuestra comunidad.
“En aras de un gobierno responsable y transparente, creo que es nuestra obligación averiguar por qué se está arrestando a estas personas, porque no lo sabemos y eso representa un problema de transparencia básica”, dijo.
De acuerdo con el reporte de ICE arrestar a otros inmigrantes indocumentados en medio de diligencias en las que se busca a alguien que ha cometido un delito, es parte de su labor.
“Los arrestos colaterales de inmigrantes indocumentados detectados durante operativos específicos, son coherentes con la misión del ICE de mantener la integridad de nuestro sistema de inmigración”, dijo el portavoz. “El presidente Trump y la secretaria Noem no permitirán que los inmigrantes indocumentados con antecedentes penales transiten libremente por las calles de Estados Unidos. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas seguirá priorizando la seguridad pública mediante el arresto y la deportación de inmigrantes indocumentados”.
Lo que sí está claro según las leyes federales vigentes de los Estados Unidos, es que reingresar al país tras una deportación, convierte al inmigrante, automáticamente, en un delincuente con un delito grave en su prontuario.
“Según la ley federal, las personas que entran o reingresan a los Estados Unidos sin autorización están sujetas no solo a procedimientos civiles de detención y deportación, sino también a sanciones penales”, explica un artículo del Proyecto Nacional de Inmigración, NIP, una organización integrada por abogados, activistas y miembros de la comunidad, que trabaja para apoyar a los inmigrantes en sus litigios, con el fin de garantizar justicia y equidad mientras navegan el sistema judicial.
Las leyes que se utilizan para procesar penalmente a las personas por entrar y reingresar a Estados Unidos, sin permiso, se conocen como las Secciones 1325 (“entrada ilegal”) y 1326 (“reingreso ilegal”) del Capítulo 8 del Código de los Estados Unidos.
Las Secciones 1325 y 1326, se aprobaron a finales de la década de 1920, en pleno auge del movimiento eugenésico, para fomentar la ideología racista y supremacista blanca. Sin embargo NIP asegura que durante décadas, estas leyes se han utilizado para promover políticas racistas y antiinmigrantes, una práctica que se mantiene hoy en día. Datos del Departamento de Justicia muestran cómo los procesamientos por reingreso no autorizado afectan de manera desproporcionada a las personas mexicanas y latinas en general: aproximadamente el 94% de las personas procesadas por reingreso no autorizado en los años fiscales 2020-2021 eran de México, Honduras, Guatemala y El Salvador.
Lucía Damerau, Directora de los Servicios Legales de Inmigración en OLA Of Eastern Long Island, dijo que “en el pasado un juez federal determinó que esta ley era inconstitucional porque fue creada con la intención de discriminar, lamentablemente el gobierno apeló y ganó, y hoy en día la ley todavía está activa, pero eso te dice mucho”.
“Y otra cosa que dice mucho es que el informe de ICE, de las 12 personas, solo mandó 4 con antecedentes criminales y te deja asumir que el resto probablemente es solo gente que tiene violaciones de inmigración, pero ellos los están llamando criminales, criminales, criminales”, dijo Damerau. “El gobierno ha codificado ciertas violaciones como la de re-entrar después de que te hayan deportado, como una felonía o delito grave. Pero la realidad es que inmigración es civil no criminal”.
La abogada de OLA considera que se está criminalizando a la gente. “El castigo no corresponde con el delito”, dijo. “A esta gente la están deteniendo por meses, años, imagínate, re-entrar a un país y te meten a la cárcel por meses, en condiciones asquerosas, horribles, sin comida. Clientes me han dicho que le dicen la hielera a estos centros de detención, porque tienen el aire acondicionado super alto a propósito. No les dan comida, les dan sandwich con jamón con moho. Eso me lo dijo una clienta que entró en la primera administración de Trump y estaba embarazada, visiblemente embarazada, y la pusieron a dormir en el piso, le dieron agua sucia, en fin, condiciones deplorables”.
Los expertos también recomiendan a la comunidad inmigrante obtenerse de conducir cuando han consumido licor. En estos momentos un caso de DWI (Conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias), pone a los inmigrantes vulnerables a un paso de la deportación.
