Dos hermanos de origen latino, aseguran haberse llevado en la mañana del miércoles el susto de sus vidas, al ser fotografiados por un desconocido, cuando iban camino a su trabajo.
Según el relato de uno de los hombres, hacía las 8:15 de la mañana, cuando su hermano llegó a recogerlo como de costumbre, para ir a su lugar de trabajo donde realizan labores de pintura, se percataron, justo a la altura del canal de Hampton Bays, de la presencia de un vehículo que se comportaba de manera extraña.
“Nos adelantó y luego nos hizo señales para hacerse a un lado de la carretera y nos dejó pasar”, relata uno de los hermanos, quien prefiere hablar de manera anónima. “Mi hermano me dice, esta persona nos viene tomando fotos. Pasamos el stop y seguía tomando fotos”.
Con angustia llegaron hasta su lugar de trabajo, en cercanías de la escuela intermedia de Hampton Bays, y el vehículo siguió de largo. Pero posteriormente, según el relato de los trabajadores, el sujeto regresó.
“Estábamos saludando al señor donde nosotros trabajamos y mi hermano le estaba comentando que una persona nos venía tomando fotografías, cuando justamente en la entrada del driveway se parqueó ese carro, abrió la ventanilla y comenzó a tomar fotos”, relata.
Al ver nuevamente el asecho del desconocido a quien los trabajadores describen como un “hombre americano, con gorra, lentes oscuros y sin máscara”, uno de los hermanos salió con la intención de confrontarlo y preguntarle por qué les estaba tomando fotos.
“Salí del garage y fui a tratar de preguntarle. Cuando él vio que yo iba para donde él estaba, salió rapidito, y me dio el tiempo justo para tomarle una fotografía”, dijo.
Los trabajadores se quedaron sencillamente sumergidos en el pánico. Tratando de encontrar explicaciones para lo que acababa de pasar.
“Tanto que puede pensar uno en este momento que estamos viviendo como hispanos, entonces no podría decirle qué objetivo tenía el individuo para estar tomando fotos”, dijo.
Ante la difícil situación que afronta la comunidad inmigrante en estos momentos, estos trabajadora no pueden evitar pensar que se trate de una especie de operativo de avanzada que capture fotos de trabajadores, para luego comunicarles su ubicación al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
“Pueda ser que ahora estén pasando números de placas o viendo los vehículos de los trabajadores. No estoy seguro, pero si sería bueno que alertaran a la comunidad”, añadió.
Uno de los trabajadores es residente legal de los Estados Unidos y vive hace 36 años en este país. El otro, vive hace 25 años en territorio americano y está en medio de un proceso de regularización por petición, ya que su hijo es cuidando americano. Ellos aseguran que no tienen récords criminales, jamás han sido arrestados y sus licencias de conducir están completamente limpias de infracciones.
“He compartido esa fotografía porque pertenecemos a la iglesia de Southampton, entonces mandé la información para que la gente sepa que hay una persona tomando fotos a los carros de trabajadores”, dijo.
Estos inmigrantes aseguran que en todos los años que llevan residiendo en los Estados Unidos, nunca habían experimentado una situación tan estresante como la que se vive en este momento.
“Quedamos nerviosos porque ahora no perdonan a nadie”, dijo. Yo desde que vine a este país, en realidad nunca me había enfrentado a una situación como esta. Nunca habíamos vivido un tiempo tan duro como el que estamos enfrentado ahora. Yo sabía que existía migración, pero la inmigración la miraba solo cuando salía de viaje y entraba de nuevo al país. Nunca me han confrontado en la calle, ni me han pedido documentos, ni nada”.
Estos trabajadores insisten en que quieren que su historia se comparta ampliamente para que nuestra comunidad esté advertida y tome las precauciones debidas.
La organización OLA Of Eastern Long Island está al tanto de la situación y está pidiendo a cualquier persona que sea víctima de un incidente similar, que se comunique de inmediato con ellos al 631 899 3441.
