Estamos en temporada de focas en Nueva York y es común observar estos animales dando paseos por las playas de la región. Por eso, la Sociedad de Conservación Marina del Atlántico compartió una serie de recomendaciones para que residentes y visitantes puedan convivir de manera responsable con estos animales cuando descansan en la costa.
De acuerdo con la información difundida por la organización, las focas suelen salir del agua y permanecer en playas o bancos de arena para descansar, regular su temperatura corporal, digerir alimentos, evitar depredadores y, en determinadas épocas del año, cuidar a sus crías. Por esta razón, la presencia de una foca en la arena generalmente es un comportamiento normal y no significa que el animal esté enfermo o necesite ayuda.
La organización recomienda que, si una persona tiene la oportunidad de observar una foca en la playa, mantenga al menos 150 pies de distancia. También aconseja mantener a los perros con correa y alejados de los animales, evitar hacer ruido o formar aglomeraciones alrededor de ellos, y nunca intentar tocarlos ni alimentarlos, ya que molestar a los mamíferos marinos es ilegal.
Para observarlos de forma segura, se recomienda utilizar binoculares o el zoom de una cámara. Los especialistas explican que si una foca levanta la cabeza, cambia de posición o regresa al agua debido a la presencia de personas, significa que la distancia es insuficiente.
La Sociedad de Conservación Marina del Atlántico también recuerda que cualquier persona que encuentre un mamífero marino o una tortuga marina enferma, herida, atrapada o muerta debe reportarlo de inmediato a la línea estatal de varamientos del estado de Nueva York llamando al 631-369-9829.
La organización advierte que las interrupciones provocadas por la presencia humana obligan a las focas a gastar energía vital que necesitan para sobrevivir. Por ello, insiste en que la mejor manera de protegerlas es observarlas con responsabilidad y permitir que permanezcan en su entorno natural sin interferencias.
