De la oscuridad a la libertad: Tras apelar a la figura de Habeas Corpus, anoche fue liberado de una cárcel federal de Brooklyn, el residente de Flanders que fue arrestado por ICE en el parqueadero del Tribunal Penal del Condado de Suffolk en Riverside, a mediados de febrero 

In Noticias, Portada by Juliana HolguinLeave a Comment

Esaul Cordova García, un residente de Flanders que fue arrestado por ICE en las afueras de las cortes en Riverside, el 18 de febrero de 2026, fue liberado la noche del lunes, 13 de abril de 2026, luego de que su abogada interpusiera el recurso de Habeas Corpus, debido a ‘irregularidades que se registraron en su detención”. Fotos: Cortesía

Esaul Córdova García, un trabajador de origen guatemalteco, residente de Flanders, quien fue arrestado el 18 de febrero pasado, por agentes federales, cuando salía de realizar una diligencia en el Tribunal Penal del Condado de Suffolk, en Riverside, se reencontró la noche del lunes con la libertad, luego de que su abogada interpusiera el viernes pasado una petición de Habeas Corpus.

Tras casi dos meses de cautiverio y cuando, según sus propias palabras, las esperanzas de regresar con los suyos empezaban a volverse humo, una luz al final del oscuro camino, apareció para devolverle la ilusión a este hombre de 35 años, padre de tres niños, esposo y cabeza de familia, quien justo hoy martes, 14 de abril, tenía una cita en corte, pera solicitar una fianza. 

“Yo estaba presentándome a cortes, ya me habían preguntando varias veces si quería firmar la deportación voluntaria, pero yo me presentaba porque yo estaba peleando para quedarme acá.  Mi abogada me dijo que íbamos a pelear una fianza, pero me dijo que no estábamos seguros si ganábamos, porque todos los que han llegado a ese lugar son testigos de que casi a nadie le han dado una fianza.  La abogada me había dicho que era ‘todo o nada’”.

El viernes, su proceso dio un giro inesperado, cuando su abogada decidió interponer el recurso de Habeas Corpus y jugarse una última carta en el caso de Esaul.

“Por la forma en que me habían agarrado, porque me habían agarrado sin ninguna orden de arresto.  Osea yo no tenía ninguna orden, yo estaba bien.  Ellos dijeron que me había presentado con un ID consular y era mentiras, porque yo les había dado mi permiso de trabajo.  Ella me dijo que me habían agarrado injustamente y que iba a pelear por mi.  El viernes ella me llama, me dijo, no tenemos muchas esperanzas pero vamos a intentarlo”, relata Esaul.  “Ayer lunes, llegó a verme me dijo que había metido la petición, pero que había que esperar no se cuánto tiempo, que había gente que espera hasta 4 meses.  Pero como a las 2:30 dice mi esposa que la abogada le llamó para decirle que la petición había sido aceptada y que salía ayer”. 

Todo sucedió prácticamente de un día para otro, de una forma tan intempestiva, que cuando los oficiales del centro de reclusión le avisaron a Esaul que iba a ser liberado, él pensó que se trataba de una broma.

“Estaba cenando cuando me dijo el oficial de ICE que me alistara porque mi salida estaba en 15 minutos.  Yo pensé que era un chiste, porque mis compañeros que estaban ahí me estaban gritando y me decían mi apellido. Uno, con el que más me llevaba, me dijo que el oficial tenía mi foto en la mano.  Entonces yo le dije, ‘yo no creo porque no me han avisado nada’.  Pero cuando llegué a la oficina de ICE, me dijo que si era yo el que estaba en la foto, le dije que si, entonces me dijo que me alistara que en 15 minutos salía para mi casa”.

El chiste se convirtió en la noticia más feliz que haya podido recibir este hombre en los últimos días, dice.

“Una felicidad muy grande porque en ese lugar uno no tiene esperanza de salida.  Es muy difícil salir libre, porque todos los casos los jueces los tumban, por más fuertes que sean, ellos tumban los casos y le dan deportación a la gente”, dice. 

Pero para Esaul, la figura de Habeas Corpus, fue la tabla de salvación y ayer, hacia las 6:30 de la tarde, abandonó el cautiverio al que estuvo sometido por 58 largos días.  Se fundió en un abrazo con su esposa, dejó salir, al igual que ella, todas esas lagrimas contenidas y pudo por fin abandonar ese oscuro lugar.

“Es muy duro, no se lo deseo a nadie.  Porque estás en un lugar donde no sabes si vas a regresar.  Estaba en el aire, porque regresar a mi país no es fácil”, dijo.  “No se puede explicar ese abrazo, yo soñaba con sentir el abrazo de mi esposa y mis hijos.  Dios me dio una oportunidad de estar nuevamente con ellos y aquí estaré hasta que Dios me lo permita.

El cautiverio

Tras su arresto poco antes del medio día del 18 de febrero, Esaul fue trasladado inicialmente a un centro de detención en New Jersey, donde pasó los primeros 15 días y donde, según narra, las condiciones eran mejores que las que vivió después en la cárcel federal de Brooklyn, donde estuvo el resto de su tiempo en prisión.

“En New Jersey estaba un poco mas cómodo porque tenía acceso al teléfono a la hora que quería, nos dormíamos a la hora que quisiéramos.  Pero en Brooklyn, como ya es la federal, entonces lo tratan a uno como que uno fuera un criminal”. 

Allí compartía el piso con 100 personas.  El quinto nivel del edificio de la cárcel federal, que tiene otros pabellones con acusados de todo tipo de crímenes, pagando sus penas, ha sido designado para los arrestados por ICE.  Una diminuta celda que compartía con otra persona, fue su casa durante todo este tiempo. 

“Nos levantaban a las 7 a desayunar.  Nos encerraban a las 9:30 de la mañana, nos sacaban a las 11 otra vez y después nos volvían a encerrar a las 3:30 de la tarde, y ya volvíamos a salir a las 5:30 y de allí nos encerraban a las 9:30 de la noche. Nos sacaban para ver televisión y platicar, ahí se le iba a uno el tiempo, con eso y jugando cartas”, dice.

Cordova asegura que una de las cosas más duras de su detención se registraba a diario cuando llegaban por alguno de sus compañeros para ser deportado.

“Cada semana sacan 20 y 30 personas para ser deportadas.  Y yo pensaba que ya me iba a tocar a mi también, porque como uno no está seguro ahí.  Yo decía, ‘bueno si pierdo el caso me toca irme con ellos’”, narra. “Yo me daba cuenta de que la gente gastaba demasiado dinero en abogados y era por gusto, porque igual les negaban los casos”.

La otra prueba de fuego, llegaba cuando tenía oportunidad de hablar con sus hijos: tres pequeños, de 10, 5 y 2 años de edad, para quienes su padre significa todo.

“Muy difícil, porque ellos me decían que me extrañaban. Que viniera rápido.  Yo les decía que ya iba a llegar y con eso los consolaba, de que les iba a traer regalos”, dice.  “No les traje nada, solo yo regresé”, añade entre risas.

El caso

Esaul asegura que su abogada le ha dicho que va a pelear por él y por reivindicar los derechos que le fueron vulnerados con su arresto.  El caso apenas comienza pero va por buen camino, de acuerdo con la cita virtual que tuvo en corte esta mañana y en la que el juez le dijo que le deseaba mucha suerte.  Su abogada ha iniciado de manera paralela una petición de asilo político con la intención de que pueda quedarse en los Estados Unidos legalmente.  

“Para el habeas corpus solo califican los que no tienen cuentas pendientes o problemas criminales.  Si usted tiene un problema no le aceptan la petición”, dice Esaul.

Hace la aclaración, porque como se sabe, hace 14 años tuvo un problema con la justicia. Según registros públicos, publicados por RiverheadLOCAL, fue sentenciado a cinco meses de prisión y cinco años de libertad condicional, por un cargo de vigilancia ilegal en segundo grado.  Córdova responde con claridad a las personas que tras su detención por parte de ICE, juzgaron su situación y justificaron el arresto.  

“Yo le voy a decir la verdad:  Con que yo haya salido ahí está el resultado.  Mi esposa me contaba todo lo que hablaban: que yo iba a ser deportado y que era un criminal y pues la verdad, yo estaba haciendo las cosas bien, yo me sentía tranquilo, ya no debía nada, porque yo pagué por lo que hice”, asegura. “Los propios oficiales me dijeron: ‘nosotros no te estamos arrestando por ningún problema.  Nosotros te estamos arrestando por que tu entraste ilegal a este país’.  Eso fue lo que me dijeron los oficiales federales, ‘tu te mereces regresar con tu familia’”.

Su mejor reivindicación, dice, es poder estar con los suyos nuevamente.

“Yo no tengo porque darle explicaciones a toda esa gente que habló mal de mi, con haber salido, es suficiente. Aquí estoy y el único que puede juzgar es Dios”, asegura.  “Yo no pague fianza, no me pusieron grillete, solo me dijeron que me viniera para mi casa”.

El trabajador asegura que estará el resto de la semana disfrutando de sus hijos y su esposa, antes de regresar en los próximos días a su trabajo como pintor, en la empresa “Paint it”, a la cual pertenece hace 12 años y en donde según nos contó, lo están esperando.  Esaul también quiere agradecer a las decenas personas que apoyaron a su esposa y sus hijos, no solo económicamente, sino moralmente, durante su ausencia. 

“Gracias a Dios por los que estuvieron ahí y creyeron, porque fueron pocos los que creyeron”, dice.  “Les agradezco mucho por haber estado pendientes y a esa fe que tuvieron.  Yo nunca perdí la esperanza, porque yo me sentía libre e inocente.  Dios me lo demostró dejándome salir de la nada, sin pagar nada”.

Video de liberación: Cortesía, para verlo haga click aquí. 👇

About the Author
Juliana Holguin

Juliana Holguin

Juliana es editora, periodista y comunicadora social de Tu Prensa Local. Tiene una larga trayectoria trabajando en diversos medios de comunicación, especialmente televisión, periódicos y revistas. Su labor periodística ha sido reconocida con 6 premios de periodismo en su natal Colombia, entre ellos el Premio Nacional Simón Bolívar y una docena de premios del Press Club of Long Island. Escríbele un correo a juliana@tuprensalocal.com

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