Un hombre de 36 años fue sentenciado el martes 22 de septiembre a una pena de dos años y cuatro meses, a siete años de prisión, por conducir bajo los efectos del alcohol. Según la Fiscalía del Condado de Suffolk, esta fue la cuarta condena de Pablo Aguilar-Alvarez por una felonía de este tipo en los últimos diez años. También tenía una condena anterior por el mismo delito, clasificada como delito menor.
El caso se remonta a la madrugada del 29 de noviembre de 2025. Aguilar-Alvarez condujo con su novia hasta una gasolinera ubicada en la intersección de Flanders Road y Longneck Boulevard, en Southampton. Mientras estaban dentro del establecimiento, ella pidió al empleado que llamara al 911. Después, ambos se marcharon en el vehículo, de acuerdo con las pruebas presentadas en el juicio.
La policía del Pueblo de Southampton localizó el automóvil a partir de la descripción y el número de placa proporcionados en la llamada. Los agentes observaron que el conductor no se detuvo ante una señal de alto y cruzó la doble línea amarilla en Longneck Boulevard. Tras detener el vehículo, Aguilar-Alvarez salió por el lado del pasajero, según la Fiscalía.
Aguilar-Alvarez no superó las pruebas de sobriedad realizadas por los agentes. Una prueba de aliento a la que accedió registró una concentración de alcohol en sangre de 0,17 %.
El 7 de agosto de 2026, un jurado lo declaró culpable de dos cargos de conducir intoxicado, ambos clasificados como felonías de clase D, y de un cargo de operar un vehículo con la licencia suspendida, clasificado como delito menor. Pese a la solicitud de la Fiscalía de mantenerlo detenido hasta la sentencia, el tribunal ordenó su libertad y le prohibió expresamente conducir, dice el reporte del fiscal.
Diez días después, investigadores de la Fiscalía detuvieron un vehículo cerca de Main Street, en Riverhead. Según una nueva acusación de las autoridades, Aguilar-Alvarez lo conducía sin una licencia válida. Esa alegación es distinta de los cargos por los que fue condenado y sentenciado el martes.
Tras ese episodio, las autoridades federales de inmigración lo detuvieron y posteriormente lo devolvieron al Condado de Suffolk para la audiencia de sentencia. La Fiscalía informó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE, presentó una solicitud para recibirlo bajo su custodia cuando concluya su pena de prisión. También indicó que, según sus registros, Aguilar-Alvarez fue deportado en marzo de 2024. La solicitud de custodia no significa que ya haya sido deportado nuevamente.
El fiscal de distrito Raymond Tierney sostuvo que las condenas reiteradas muestran que Aguilar-Alvarez puso en riesgo a otras personas al continuar conduciendo intoxicado. Aguilar-Alvarez estuvo representado por la Sociedad de Asistencia Legal.
“Pablo Aguilar-Alvarez fue condenado en cinco ocasiones por conducir en estado de ebriedad; sin embargo, siguió poniéndose al volante bajo los efectos del alcohol, poniendo en riesgo vidas inocentes”, declaró el fiscal de distrito Tierney. “Su reiterado menosprecio por el Estado de derecho y la seguridad de los demás deja claro que representa un peligro para nuestra comunidad. La pena máxima impuesta hoy le hace rendir cuentas y aparta de nuestras carreteras una amenaza comprobada”.
Nota del editor: La condena y la sentencia corresponden al caso de noviembre de 2025. La presunta conducción sin licencia del 17 de agosto de 2026 es una alegación posterior: un cargo criminal es una acusación y toda persona se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad.

