Un joven de Moriches fue condenado a entre cuatro y doce años de prisión por conducir bajo los efectos del alcohol y provocar un choque en East Hampton que causó la muerte de una pasajera adolescente y dejó a otra persona gravemente herida, según informó la Fiscalía del condado de Suffolk.
De acuerdo con un comunicado oficial de la fiscalía, Luis Gonzalo Barrionuevo Fuertes, de 18 años, fue sentenciado el 18 de marzo de 2026 tras haberse declarado culpable en febrero de homicidio vehicular agravado y otros cargos relacionados con el accidente ocurrido el 15 de junio de 2025, Día del Padre.
El fiscal del condado de Suffolk, Raymond A. Tierney, señaló en el comunicado: “Como este caso ilustra claramente, los conductores ebrios representan un peligro para nuestras comunidades. Una joven perdió la vida debido a las acciones egoístas del acusado. Espero que esta sentencia de prisión brinde algún pequeño consuelo a la familia de la víctima, que sin duda continúa lamentando esta pérdida sin sentido”.
Según documentos judiciales y la admisión de culpabilidad del acusado, ese día Barrionuevo Fuertes condujo a un grupo de siete adolescentes en su vehículo Toyota Camry modelo 2009 hasta una playa local en East Hampton. En el lugar, el conductor y los jóvenes, cuyas edades oscilaban entre los 15 y los 19 años, consumieron alcohol.
Posteriormente abandonaron la playa y el joven condujo el vehículo con seis pasajeros, incluidos todos los ocupantes en el asiento trasero, entre ellos un menor de 15 años.
El informe judicial indica que aproximadamente a las 7:39 de la tarde, mientras conducía hacia el sur por Old Stone Highway, Barrionuevo Fuertes tomó una curva a alta velocidad, invadió el carril contrario y casi chocó con otro vehículo que venía de frente. Luego perdió el control, salió de la vía y chocó contra un árbol, lo que provocó que el automóvil volcara sobre el lado del pasajero.
Como resultado del impacto murió Scarleth Samaniego-Urgiles, de 19 años y residente de East Hampton, quien viajaba en el asiento trasero. Los demás pasajeros fueron trasladados a hospitales locales para recibir atención médica. Una de las pasajeras sufrió una fractura en la columna vertebral y profundas laceraciones en la mano que le provocaron una desfiguración significativa.
Según el reporte policial citado en el comunicado de la fiscalía, los agentes que respondieron al accidente observaron señales de intoxicación en el conductor y procedieron a arrestarlo en el lugar. Barrionuevo Fuertes aceptó someterse a una prueba química de sangre que reveló una concentración de alcohol de 0.08%.
Además, un análisis del registrador de datos del vehículo indicó que segundos antes del choque el automóvil circulaba a 74 millas por hora en una zona donde el límite de velocidad era de 30 millas por hora.
El 11 de febrero de 2026, Barrionuevo Fuertes se declaró culpable ante el juez interino de la Corte Suprema del estado de Nueva York, Steven A. Pilewski, de múltiples cargos, entre ellos homicidio vehicular agravado, homicidio en segundo grado, asalto vehicular agravado, asalto vehicular y conducir bajo los efectos del alcohol.
El juez Pilewski impuso finalmente una sentencia de entre cuatro y doce años de prisión.
El caso fue procesado por el fiscal adjunto Alexander Bopp, de la Oficina de Crímenes Vehiculares de la Fiscalía del condado de Suffolk. La investigación estuvo a cargo del detective Michael Coleman, del Departamento de Policía del pueblo de East Hampton.
