Un hombre del condado de Suffolk fue formalmente acusado por un incendio ocurrido en un restaurante de Wading River, luego de una investigación conjunta que determinó que el fuego habría sido provocado de manera intencional tras un conflicto laboral.
La Fiscalía del Condado de Suffolk informó que Constantine Sackos, un residente de Holtsville, de 59 años, fue imputado por incendio en tercer grado tras un siniestro registrado en el restaurante Pazzo Ristorante and Wood Fired Pizzeria, ubicado en Wading River. El incendio fue reportado a las autoridades durante la madrugada del 18 de noviembre de 2025 y requirió la intervención de la Policía del Pueblo de Riverhead y de varios departamentos de bomberos locales.
De acuerdo con la investigación, una llamada al sistema de emergencias alertó sobre el fuego cerca de las 1:57 de la mañana. Las llamas fueron controladas tras aproximadamente dos horas de labores, tras lo cual se inició una investigación conjunta entre agencias policiales y unidades especializadas en incendios provocados. Los investigadores determinaron que el fuego era de origen criminal al encontrar siete puntos distintos de ignición y una botella de líquido acelerante para carbón en el lugar.
Las autoridades señalaron que el acusado había sido despedido recientemente del restaurante y que, antes y después del incendio, acudió en varias ocasiones a la residencia del propietario exigiendo el pago de salarios atrasados. Como parte del proceso investigativo, se revisó una extensa cantidad de grabaciones de video que, según la fiscalía, lo vinculan con la compra del acelerante horas antes del incendio y con movimientos registrados en las inmediaciones del restaurante durante la noche de los hechos.
El material de vigilancia también habría mostrado al sospechoso desplazándose en bicicleta cerca del local poco antes de que se reportara el incendio y alejándose del lugar mientras salía humo del edificio. Horas después, fue observado regresando a su residencia, donde días más tarde se ejecutó una orden de allanamiento que permitió incautar ropa presuntamente utilizada durante el incidente. Un perro entrenado para detectar acelerantes marcó dichas prendas con presencia de sustancias inflamables.
El fiscal del condado, Raymond A. Tierney, señaló en un comunicado: “Este fue un presunto acto de incendio descarado que pudo haber resultado en una tragedia”, y destacó el trabajo de los equipos de emergencia y de las agencias que participaron en la investigación.
Tras la presentación del caso ante un gran jurado, el acusado fue formalmente imputado y arrestado. El 28 de enero de 2026 compareció ante la Corte Suprema del estado de Nueva York, donde fue procesado por incendio en tercer grado, robo con allanamiento en tercer grado, daño criminal en segundo grado y hurto menor. El juez ordenó su liberación bajo supervisión con monitoreo por GPS, sin derecho a fianza, conforme a la ley estatal vigente. El acusado deberá regresar a la corte el 26 de febrero de 2026 y, de ser hallado culpable del cargo principal, podría enfrentar una pena de entre cinco y quince años de prisión.
Nota del editor: Un cargo criminal es una acusación. Se presume que un acusado es inocente hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal de justicia.
