La gobernadora Kathy Hochul declaró esta mañana el estado de emergencia con el fin de que la región pueda hacerle frente de manera eficaz y oportuna, al impacto de una tormenta invernal que se ha pronosticado para el domingo y que podría afectar gran parte del estado, incluido el East End de Long Island.
La mandataria dijo que aunque los neoyorquinos estamos acostumbrados a lidiar con los estragos del invierno, no debemos caer en el exceso de confianza, ante esta nueva amenaza natural.
“Los neoyorquinos están acostumbrados al clima invernal, pero no deberíamos tomarnos el pronóstico de este fin de semana a la ligera”, aseguró la mandataria. “Estoy declarando el estado de emergencia para asegurarme de que los líderes locales tengan las herramientas para mantener a sus comunidades seguras.
Aunque los meteorólogos han sido enfáticos en que un leve movimiento de la tormenta hacia el sur, podría cambiar lo que se ha pronosticado, hasta ahora se habla de que el temporal traería más de un pie de nieve.
Un reporte del Servicio Nacional de Meteorología actualizado el viernes, dice que los residentes deben prepararse para una tormenta invernal “considerable”, que podría afectar la rutina de la comunidad, complicar los desplazamientos y causar interrupciones en el transporte.
La gobernadora hizo un llamado a los residentes para que se abastezca de lo necesario para los dos días en los que se prevé que la situación será más complicada, es decir domingo y lunes. La vigilancia de tormenta según el servicio meteorológico se extiende desde las 3 de la mañana del domingo, hasta las 6 de la tarde del lunes.
La funcionaria enlistó una serie de medidas para que la población tenga en cuenta antes y durante la tormenta:
“Por favor, no te pongas en riesgo este fin de semana. Toma medidas para prepararte ahora”, dijo.
• Supervisa las previsiones locales
• Abastécete de productos esenciales como alimentos y medicamentos
• Asegúrate de que tu coche tenga gasolina
• Planea quedarte en casa una vez que llegue el clima
“Los neoyorquinos son duros. Superaremos lo que sea que la madre naturaleza nos traiga este fin de semana. Sean inteligentes, usen precaución y cuiden el uno del otro”, agregó la gobernadora.
La funcionaria dijo que más de 5,500 trabajadores de servicios públicos están listos para atender cualquier contingencia al igual que los equipos de respuesta del estado que incluyen 1.624 camiones quitanieves grandes, 148 quitanieves medianos, 52 quitanieves remolcados, 337 cargadoras grandes y 37 sopladoras de nieve.
Según los expertos, mañana podría establecerse un pronóstico más certero sobre los alcances de la tormenta. Hasta ahora se sabe que las precipitaciones más intensas se concentrarían el domingo y durante parte de la noche de ese mismo día. El sistema de tormenta estaría acompañado por una masa de aire ártico que comenzará a sentirse desde esta noche y podría extender una ola de frío hasta mediados de la próxima semana en el área de la ciudad de Nueva York y Long Island. Los especialistas advirtieron que este periodo prolongado de temperaturas bajo cero podría provocar problemas en viviendas, como congelación o rotura de tuberías.
En las zonas de mayor intensidad de nevadas, se esperan acumulaciones de hasta dos pulgadas o más por hora, lo que reducirá la visibilidad en las carreteras. Se recomienda a los neoyorquinos evitar viajar durante la nevada, ya que la combinación de condiciones de conducción peligrosas y frío extremo representa un gran riesgo.
Como parte del estado de emergencia declarado, la gobernadora Hochul también ha anunciado la suspensión de la votación anticipada para las elecciones especiales del 3 de febrero en la ciudad de Nueva York, los días domingo 25 y lunes 26 de enero. El estado está trabajando con la Junta Electoral de la Ciudad de Nueva York para extender el horario de votación durante el resto del período de votación anticipada para compensar las horas suspendidas.
Además de prepararse para la nieve y el viento, los neoyorquinos también deben tomar precauciones contra los peligros que pueden derivarse del frío y las actividades invernales. Según la normativa estatal, se activa automáticamente una Alerta Azul cuando la temperatura y la sensación térmica son inferiores a 32 grados Fahrenheit. Los distritos locales de servicios sociales tienen la obligación legal de tomar las medidas necesarias para garantizar que las personas sin hogar tengan acceso a refugio y que se extiendan los horarios de los albergues.
