La Organización OLA Of Eastern Long Island emitió una alerta de estafa con el fin de advertir a la comunidad sobre el accionar de una residente local que, según denuncias, capta prestamos de la gente, prometiéndoles intereses jugosos, mientras ella usa el dinero para inversiones de propiedad raíz y luego, según declaraciones de sus víctimas, no cumple con las pautas del acuerdo y tampoco les devuelve el dinero que le prestaron.
“El modo de operar de esta persona es pedir prestado para hacer una inversión, ofrecía un interés del 3% a muchos, a otros del 5%, pero lo más común era un 3% mensual”, dice Erika Padilla, Asesora Legal de OLA. “Les pagaba los primeros meses solamente, hasta el tercer mes a lo mucho, y había personas que al ver que era un 3% de 10 mil dólares, entonces decían qué tal si en vez de 10 mil pongo 100 mil, y entonces le daban más dinero, según ellos para recibir más”.
Una residente de East Hampton, a quien para efectos de esta historia llamaremos Aurora, porque quiere permanecer en el anonimato, es una de las 16 víctimas que acudieron a las autoridades y a OLA Of Eastern Long Island para buscar ayuda, con la esperanza de recuperar el dinero invertido en lo que les fue pintado como el negocio de sus vidas.
Aurora dice que conocía a la mujer desde su pueblo natal y tras reencontrarse en los Estados Unidos, reavivaron su amistad, trabajaron juntas limpiando casas y llegaron a considerarse “como hermanas”.
“Yo iba a trabajar con ella y nos hicimos mejores amigas. Ella decía ‘ella es mi hermana’ y yo decía ‘ella es mi hermana”, añade.
Con el paso de los años su amiga del alma, a quien las autoridades prefieren no identificar por el momento, debido a que el caso está en investigación, se inició en el negocio de los bienes raíces y un buen día del 2018 le pidió a Aurora que le prestara la suma de 10 mil dólares para invertirlos en la compra de una vivienda que ella vendería posteriormente tras acondicionarla y hacerle mejoras, con el fin de captar una muy buena ganancia. Según el relato de Aurora, la mujer le ofreció que mientras el dinero estuviera en su poder, le pagaría intereses mensuales del 3% y le aseguró que le devolvería la cantidad prestada, una vez finiquitara el negocio de la casa y recuperara la inversión y las ganancias.
“Ella me dijo préstame y yo como tenía el dinerito y aveces soy gastona, entonces dije le voy a prestar. Porque igual ya no era solo yo, había otras amistades que le prestaban a ella”, relata Aurora. “Ella siempre nos pedía en cash, porque ella decía que el cash era rápido. Y como ella hacía inversiones de casas, aveces también prestaba a otras gentes para que compraran casas”.
Aurora dice que jamás desconfió de su amiga, incluso le entregaba el dinero sin exigirle documentos de garantía. Para ella era suficiente la confianza que se tenían la una a la otra, debido a su entrañable amistad de varios años. Cuando recibía el dinero de los intereses, no siempre cada mes, sino cada 3 o 4 meses, Aurora decidía sumarle algunos de sus ahorros para completar una suma más grande y reinvertir en los negocios de su amiga.
“Yo cogía esa plata que ella me daba de los intereses, por ejemplo me daba 3 mil y yo tenía más platica y entonces yo cogía 7 mil y juntaba los 10 mil y le prestaba más a ella”, dice Aurora. “Yo nunca cogí dinero del que ella me daba, siempre cogía esos intereses juntaba y le daba más plata a ella”.
Así, casi sin darse cuenta, entre prestamos de 10 mil y 20 mil, Aurora sumó 90 mil dólares entregados a su amiga para que los invirtiera en sus negocios y le entregara a la postre, jugosos dividendos. Además, otros miembros de su circulo familiar, tomaron la decisión de invertir al igual que Aurora, en los “prometedores negocios” de esta naciente agente de bienes raíces. Todos con aportes de miles y miles de dólares.
“Ya somos 22 personas que yo conozco, pero hay muchos más. De mi familia somos 4: mi hermano, mi cuñada, mi mamá, una tía y un primo”, dice Aurora. “Mi cuñada le dio 120 mil, mi hermano 60 mil, mi mamá 40, mi tía 40, mi primo 50. Otra que es también mi prima, le tiene dado 40 mil también”.
Cuando la mujer empezó a fallar con el pago de los intereses, los inversionistas se preocuparon y se quejaron. Pero según ellos, siempre les dio excusas para que esperaran un poco más. En 2023 Aurora necesitaba la totalidad del dinero para pagar la universidad de su hijo, pero, según ella, desde entonces, recuperarlo se ha convertido en una lucha sin final feliz. Ella dice que lo que más le afecta es que entre las víctimas está su propia madre, una mujer enferma, que se quedó viuda tras la muerte de su esposo por causa del covid y quien ilusionada por obtener un poco más de recursos, le entregó a esta misma persona, un total de 40 mil dólares: los ahorros de toda su vida.
“Mi mamá tiene 63 años. Ella le dio sus únicos ahorros que tenía”, dice Aurora. “Me da dolor de mi mamá, se puso a llorar, cayó en depresión. Y ha estado enferma, se le subió la presión, Mi mamá le dejó un mensaje y le dijo, si me llego a morir recuerde que usted no va a estar tranquila, se lo dijo llorando. Y yo escuché el mensaje y digo que no es justo ver a mi madre sufrir. Ahí fue cuando dije voy a hacer la denuncia a la policía”.
OLA se ha apersonado de las denuncias de estos vecinos del East End, con la misión de que un equipo legal busque alternativas para intentar que ellos recuperen su dinero. Las denuncias que hasta ahora ha conocido la organización suman más de 2,5 millones de dólares. El caso esta en etapa de recopilación de evidencias y búsqueda de más víctimas.
“Tengo una víctima confirmada que puso en total 350 mil dólares. Todo lo que tenía, en vez de ponerlo en una propiedad, lo puso en manos de esta señora porque quizás la idea fue, ‘voy a recibir bastante interés, entonces con ese interés me compro una propiedad’. Pero no, desafortunadamente no fue así”, dijo la asesora legal de OLA. “Algunas personas han recuperado poquito aquí, poquito acá, porque le insisten y le insisten y ella como que ya se cansa y les paga algo. Pero en este momento sabemos que está en la tónica de ‘ok no les voy a pagar nada’. Porque hemos ido a las autoridades y eso no le gustó a ella”.
La semana pasada OLA publicó en sus redes sociales una alerta tanto en inglés como en español para buscar otras posibles víctimas. Aunque por ahora no pueden identificar a la sospechosa, la organización dio algunas pistas: Es latina, se mueve en toda el área de los Hamptons, reside en East Hampton y su “gancho” para atraer a nuevos inversionistas, es que el dinero que le entreguen será invertido en negocios de propiedad raíz, que dejarán muy buenas ganancias. La agente de bienes raíces suele asegurar, para motivar a la comunidad, que mientras los negocios se finiquitan, las personas que inviertan recibirán intereses mensuales del 3% sobre el valor invertido.
“Una promesa de pago que lleva más de dos años, en algunos casos 4 años y sigue solo en promesa de pago, es porque ya no va a pagar, entonces hay que buscar otra manera”, dijo Padilla. “Por qué hicimos esa publicación? Para alertar a las personas, porque sabemos que hay nuevas víctimas que apenas invirtieron con ella y va a haber más víctimas. No podemos dar el nombre porque es una investigación, porque todavía no hay nada que diga ‘sentenciada’ o ‘culpable’, entonces no se puede revelar un nombre”.
Según los denunciantes que han acudido a OLA, en algunos casos esta persona entrega un contrato, aveces hecho a mano, otras veces en computador y lo notariza, para generar más confianza en los aportantes. Además entrega cheques post fechados, con la cantidad que le prestaron y les dice que cuando necesiten el dinero pueden acudir a las entidades bancarias a cobrarlos. Pero según la Asesora Legal de la Organización Latina, esto no es garantía de nada, porque cuando las víctimas han intentado cambiar los cheques se han encontrado con que las cuentas están cerradas.
“Todas las personas que yo tengo en la lista de OLA son hispanos. A raíz del video de alerta, ya hemos recibido más llamadas. Sabíamos que había más víctimas pero es impresionante que apenas salió la publicación mi teléfono estaba a reventar”, dijo Padilla. “La mayoría de víctimas son personas que tienen su emprendimiento o su propio negocio, son personas que trabajan mucho y ella sabe que estas personas tienen dinero, ella sabe a quién pedirle”.
Aurora por su parte dice que, a pesar de deberle a tanta gente cantidades tan elevadas, la real estate sigue promocionando sus inversiones en redes sociales, sin ningún reparo. Además de presumir su buena vida.
“Ella muestra en su Tik-Tok y en su Facebook que tiene casas, que está vendiendo sus casas y renovando las casas”, dice Aurora. “Ella pasea, come en los mejores restaurantes, recién le mando al hijo a Dubai y a Grecia. Ella vive muy bien”.
Los denunciantes de OLA dicen que la mujer es dueña de varias casas en los Hamptons y que le han propuesto que venda una de esas casas para que les pague a todos sus acreedores. Sin embargo investigaciones de OLA demuestran que ella ha comprado las propiedades a través de compañías y corporaciones.
OLA insiste en que la gente debe estar más alerta que nunca, para evitar convertirse en la próxima víctima y en caso de ser ya una de ellas, deben llamar al 631 899 3441 para entregar detalles de su caso y poder hacer parte de las reclamaciones y de la lucha que se ha iniciado con el fin de que nuestros vecinos no pierdan el dinero por el que han trabajado tanto.
