Situada a pie de la carretera, en una de las tantas curvas de la Noyack Rd, casi llegando a Sag Harbor, se encuentra una pequeña iglesia que, cada fin de semana, le da la bienvenida a un buen número de brasileños—que no son muchos—actualmente viviendo en el East End de Long Island, para celebrar no solamente el culto en portugués, si no también para reunirse con paisanos y mantener vivas sus tradiciones. Raquel Cezarino, miembro del ministerio de adoración y maestra de estudios dominicales para niños de la iglesia Hamptons Christian Fellowship, dijo que todo empezó con una reunión de … Read More
