Un residente de Hampton Bays fue detenido por autoridades federales de inmigración el pasado 1 de diciembre durante una cita oficial relacionada con su estatus migratorio. Lo que debía ser un trámite más se convirtió en un hecho que sacudió a su familia y conmovió a la comunidad local, que hoy se ha unido para ayudar a cubrir los gastos legales de su defensa.
Sami Abbes, de 57 años, originario de Túnez, llegó a Estados Unidos con una visa de visitante en 1997 y ha vivido la mayor parte de su vida adulta en Hampton Bays. Allí formó su hogar, trabajó durante años y crió a su hijo. Según personas cercanas, llevaba mucho tiempo cumpliendo con los requisitos del proceso migratorio y confiaba en que la cita en una oficina de inmigración en Holbrook sería un paso más hacia la ciudadanía estadounidense.
“Todo parecía haber salido bien ese día”, recordó Kym Smith, residente de Hampton Bays y amiga de Abbes desde hace muchos años, quien organizó una campaña de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe.
Smith explicó que, al finalizar la cita con el oficial de inmigración, Abbes y su esposa se preparaban para retirarse cuando la situación cambió de forma inesperada.
“Una vez que terminó todo, se estaban preparando para irse. Hubo un golpe en la puerta y dos oficiales entraron y dijeron su nombre. Él los miró y lo agarraron”, relató.
Según su testimonio, Abbes alcanzó a preguntar qué estaba ocurriendo.
“Y él les preguntó: ‘¿Por qué me están llevando?’ Y ellos dijeron: ‘Tenemos una orden de arresto’”, contó Smith, quien añadió que los agentes no ofrecieron más explicaciones ni mostraron documentación antes de sacarlo del edificio.
Abbes fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en ese mismo momento. Desde entonces, ha sido trasladado varias veces entre centros de detención. De acuerdo con Smith y con las actualizaciones publicadas en la página de recaudación de fondos, pasó por instalaciones en Long Island y Nueva Jersey antes de ser enviado a un centro de detención en Nuevo México, donde permanece actualmente.
“Él no tenía idea de dónde estaba durante días”, dijo Smith.
Ante la detención, amigos y personas cercanas reaccionaron de inmediato. Reunieron sus propios ahorros para contratar a un abogado de inmigración que pudiera representarlo en las primeras audiencias. Con el paso del tiempo y los traslados fuera del estado, se enteraron de que el caso requeriría un abogado federal de inmigración con licencia para ejercer en Nuevo México.
“Pudimos pagar las primeras veces que tuvo que tener al abogado con él”, explicó Smith.
La campaña de recaudación de fondos, titulada “Bring Sami Home — Help Fight for His Freedom” (Traigan a Sami a casa — Ayuda a luchar por su libertad), fue creada para hacer frente a los crecientes costos legales del proceso migratorio. Personas cercanas al caso señalan que Abbes ha tenido dificultades para participar activamente en su propia defensa debido a la comunicación limitada y a la constante incertidumbre sobre su ubicación.

Sami Abbes. Foto de cortesía
Según Smith, Abbes fue propietario de un pequeño negocio de comida en Hampton Bays y durante años trabajó como taxista y conductor de Uber, su profesión actual. Es conocido en la comunidad como una persona trabajadora y cercana. Está casado con una ciudadana estadounidense naturalizada a quien todos conocen como Stella. Tiene un hijo de 15 años, nacido y criado en Hampton Bays.
Smith señaló que Abbes era el principal sustento económico del hogar y que su ausencia ha tenido un fuerte impacto en la familia.
Amigos y miembros de la comunidad tunecina han ayudado a cubrir gastos como el alquiler mientras Abbes permanece detenido, añadió Smith, aunque los gastos continúan acumulándose con el paso de las semanas.
Según Smith y la página de recaudación de fondos, Abbes ha enfrentado retrasos en los tribunales de inmigración, incluida al menos una audiencia en la que un juez no contaba con su expediente. Una audiencia de fianza está programada para el 8 de enero, y personas de la comunidad han estado reuniendo cartas de apoyo y carácter para presentarlas ante el tribunal.
Sus amigos explican que el objetivo principal de la recaudación de fondos sigue siendo asegurar la representación legal necesaria y acompañar a la familia en un proceso largo e incierto, mientras esperan una oportunidad para que Abbes pueda continuar con su caso en libertad.
