El caso de una mujer que perdió la vida la tarde del jueves, luego de ser encontrada inconsciente en la piscina de una vivienda en Huntington, se convirtió en el reporte más reciente de ahogamientos, en nuestra región. De acuerdo con la policía del condado de Suffolk, el incidente ocurrió alrededor de las 3:00 de la tarde, en una residencia ubicada en Rodsfield Court, a donde gentes del Segundo Precinto respondieron, luego de una llamada al 911 en la que se indicaba que un familiar había encontrado a Marcia Amarando, residente de la casa, inconsciente dentro de la piscina.
Según el reporte, el familiar logró sacar a la mujer del agua antes de la llegada de los servicios de emergencia. Los oficiales iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (CPR), hasta que fueron relevados por paramédicos del Departamento de Bomberos de Commack. Pese a los esfuerzos por salvarle la vida, Amarando fue declarada muerta en el lugar.
El 20 de julio pasado, una niña de 2 años fue hallada inconsciente en la piscina de su vivienda en Mastic Beach. La menor se encuentra en estado crítico luego de que un familiar la sacara del agua y la auxiliara con labores de reanimación. Según el reporte de las autoridades, tras ser llevada inicialmente a un hospital de Patchogue, tuvo que ser remitida al Hospital de Stony Brook, debido a la seriedad de su condición.
Estos dos incidentes, ocurridos en menos de una semana, no son hechos aislados. Cada año, durante la temporada de verano, se registran en nuestra región incidentes similares que han cobrado la vida de varios de nuestros vecinos en el condado de Suffolk. Los servicios de emergencia de la región, respondieron a 116 llamadas relacionadas con ahogamientos en 2025 y en lo que va corrido del 2026 se han registrado más de 50 incidentes, con un total de 5 muertes, incluida la de un menor. La cifra nacional según datos de los CDC, también es escalofriante: 4 mil personas que mueren ahogadas cada año en los Estados Unidos, lo que equivale a un promedio de 11 muertes diarias y cerca de 8,000 personas son atendidas anualmente en salas de emergencia por incidentes de ahogamiento no fatal.
Según cifras de Stony Brook Children’s, en 2024 dos de cada tres ahogamientos fatales registrados en el condado de Suffolk, ocurrieron en piscinas. Las autoridades creen que medidas de prevención por parte de la comunidad pueden revertir estas cifras. El ahogamiento es una de las principales causas de muerte por lesiones no intencionales en niños de entre 1 y 4 años en Estados Unidos. Sin embargo, el riesgo no se limita a los menores. Adolescentes, adultos y personas mayores también pueden convertirse en víctimas de accidentes relacionados con el agua.
Sumérjase en un “mar de prevenciones” para evitar tragedias
A diferencia de lo que muestran las películas, una persona que se está ahogando generalmente no grita ni agita los brazos pidiendo ayuda.
Cuando alguien entra en una situación de ahogamiento, su prioridad es respirar. Muchas veces permanece en posición vertical, apenas logra mantener la cabeza fuera del agua y no tiene fuerzas para pedir auxilio. Todo puede suceder en menos de un minuto, especialmente en el caso de los niños pequeños.
Por eso los expertos insisten en que la prevención comienza con una vigilancia permanente.
Ocho medidas que pueden salvar una vida
1. Nunca deje a un niño sin supervisión: La recomendación más importante es que un adulto permanezca observando exclusivamente a los menores cuando estén dentro o cerca del agua. Los especialistas aconsejan designar un “vigilante del agua”, una persona cuya única responsabilidad sea supervisar a los niños, sin distraerse con el teléfono celular, conversaciones, comida o bebidas.
2. Instale una cerca de seguridad alrededor de la piscina: La Academia Americana de Pediatría, (AAP) recomienda que todas las piscinas residenciales cuenten con una cerca de al menos cuatro pies (1.2 metros) de altura, con puertas de cierre y seguro automáticos. Los estudios muestran que este tipo de barreras puede reducir significativamente el riesgo de ahogamiento infantil al impedir el acceso sin supervisión.
3. Enseñe a los niños a nadar desde temprana edad: Las clases de natación ayudan a disminuir el riesgo de ahogamiento, aunque no lo eliminan por completo. Los pediatras recomiendan que los niños aprendan habilidades básicas de supervivencia en el agua tan pronto como estén preparados para hacerlo.
4. No confíe únicamente en los flotadores: Manguitos, flotadores inflables y juguetes acuáticos pueden generar una falsa sensación de seguridad. Cuando sea necesario utilizar un chaleco salvavidas, este debe estar aprobado por la Guardia Costera de Estados Unidos.
5. Mantenga la piscina protegida cuando no esté en uso: Después de nadar es importante retirar juguetes del agua, colocar nuevamente la cubierta de seguridad, cerrar y asegurar todas las puertas de acceso y mantener fuera del alcance de los niños escaleras portátiles y equipos que faciliten el ingreso a piscinas elevadas.
6. Aprenda reanimación cardiopulmonar (CPR, por sus siglas en inglés): Los primeros minutos después de un ahogamiento son determinantes. Saber realizar maniobras de CPR mientras llegan los servicios de emergencia puede aumentar considerablemente las probabilidades de supervivencia.
7. Evite el consumo de alcohol cerca del agua: En adolescentes y adultos, una gran cantidad de incidentes está relacionada con el consumo de alcohol, que disminuye la capacidad de reacción y aumenta la toma de decisiones riesgosas.
8. Tenga un teléfono siempre cerca: En caso de emergencia, cada segundo cuenta. Tener acceso inmediato a un teléfono para llamar al 911 puede marcar la diferencia.
Las autoridades insisten en que no existe una única medida capaz de evitar todos los accidentes. La protección más efectiva consiste en combinar varias estrategias: supervisión constante, cercas de seguridad, clases de natación, capacitación en CPR y educación para toda la familia. Recuerde que un momento de distracción puede cambiar una vida para siempre, mientras que una simple medida preventiva puede significar la diferencia entre una tarde de diversión y una tragedia.

