La temporada de apareamiento de los ciervos aumenta el riesgo de accidentes en las carreteras durante el otoño. Ante el mayor movimiento de estos animales, el gobierno de East Hampton emitió un recordatorio para a los conductores con el fin de que extremen las precauciones, especialmente al amanecer y al anochecer.
Aunque los ciervos están presentes en la localidad durante todo el año, entre octubre y diciembre su comportamiento puede volverse más impredecible. Durante esta etapa reproductiva, conocida en inglés como rut, los machos recorren mayores distancias en busca de pareja y cruzan las carreteras con más frecuencia, aumentando la posibilidad de colisiones.
El riesgo se extiende a todo Nueva York. Según el Departamento de Transporte estatal, se estima que cada año ocurren entre 60.000 y 70.000 colisiones entre vehículos y venados en el estado. La agencia identifica los meses de octubre a diciembre como el período de mayor riesgo.
Además de prestar atención a la carretera, las autoridades recomiendan observar los bordes de la vía y reducir la velocidad cuando haya ciervos cerca, ya que pueden entrar repentinamente en el camino. También recuerdan que estos animales suelen desplazarse en parejas o grupos: si uno cruza, es posible que otros lo sigan.
Si un venado aparece frente al vehículo, la recomendación del Departamento de Transporte es frenar con firmeza y evitar un volantazo. Girar bruscamente para esquivarlo puede provocar una colisión con otro automóvil, un árbol, un poste o una persona.
En caso de atropellar a uno de estos animales, las autoridades aconsejan mantenerse alejados. Un ciervo asustado o herido puede reaccionar con sus patas y pezuñas y causar lesiones a quien intente acercarse.
El llamado de East Hampton es a mantenerse atentos durante estos meses y conducir con especial cuidado en las primeras horas de la mañana y al caer la tarde, cuando los ciervos están más activos.

