En noviembre del año pasado el huracán Iota hizo estragos en San Andrés, Providencia y Santa Catalina, un paradisíaco archipiélago en el caribe colombiano, que fue blanco de la furia de este fenómeno de categoría 5. Desde entonces los isleños han pasado tiempos muy difíciles, tratando de reponerse de la destrucción que dejó la embestida de Iota. Donaciones de diferentes partes del mundo han aliviado las necesidades inmediatas, mientras la gente intenta reconstruir lo que el viento se llevó. En Providencia, el centro educativo Little Ángels Child, un plantel al que asistían 200 niños, fue uno de los tantos lugares … Read More
