La primera vez que fui a Estambul fue por una carambola de la vida. Faltaban muy pocos días para que llegase la Semana Santa de 2002, tenía días disponibles y no tenía a dónde ir. Llamé a la agencia de viajes y me ofrecieron las últimas dos plazas de un viaje que incluía avión, hotel y desayuno en Estambul, ciudad en la que nunca había pensado como destino turístico y menos en aquella ocasión tan imprevista. Al ser las últimas plazas, el precio era realmente bueno. Lo hablamos mi amigo Rafael y yo, le pareció bien y nos fuimos de … Read More
