Una intensa tormenta de lluvia y viento golpeó Long Island este viernes, dejando a miles de residentes sin electricidad y generando advertencias para el transporte aéreo y terrestre.
Poco después de las doce del mediodía, más de 10,000 clientes de PSEG Long Island se encontraban sin servicio eléctrico, según el sistema en línea de seguimiento de cortes de la compañía.
La policía de Riverhead informó que la caída de postes obligó al cierre de Old Country Road en la intersección con Kroemer Avenue alrededor de las 10:20 de la mañana. Otras carreteras y calles del municipio también fueron afectados y se consideran áreas peligrosas y están considerando ser cerradas temporalmente mientras se soluciona la situación, dijo la policía en un comunicado.
Sobre las 12 del mediodía, el viento rompió un poste de la luz cerca de Walmart de Riverhead localizado en la Ruta 58, y la policía cerró ese área también.
En Bridgehampton, un árbol cayó sobre la Main Street sobre las 10 de la mañana, impidiendo el tráfico en ambas direcciones.
En el municipio de Southampton se han reportado múltiples árboles y postes caídos en la County Rd. 39, Butter Lane y diversos puntos de la Montauk Highway, entre otros.
Los aeropuertos de la región alertaron sobre posibles interrupciones en los vuelos y recomendaron a los pasajeros consultar con sus aerolíneas antes de dirigirse a las terminales.
Los vientos soplaron inicialmente desde el sur, cambiando posteriormente al oeste, con ráfagas que podrían alcanzar los 60 mph, especialmente en las costas sur y este de la isla. Para la noche, se esperan mínimas alrededor de 20 grados, con sensación térmica de entre 15 y 20 grados y ráfagas de hasta 48 mph.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso de viento desde la medianoche del viernes hasta la medianoche del sábado para toda la región triestatal. También se prevén inundaciones costeras leves a moderadas durante la marea alta del viernes en zonas vulnerables de la costa sur y el oeste de Long Island Sound.
La gobernadora Kathy Hochul instó a los residentes a “extremar las precauciones” ante los cambios bruscos en el clima.
El fin de semana se espera soleado, con temperaturas máximas en los 40 grados, antes de la llegada de un nuevo frente frío el lunes.
