Agentes de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, o ICE por sus siglas en inglés, recibieron la orden de suspender de inmediato la mayoría de las paradas vehiculares durante operativos migratorios en todo el país, salvo en casos que involucren a objetivos criminales graves, informaron el martes múltiples fuentes citadas por diferentes medios nacionales.
La medida llega después de que agentes de ICE mataran a tiros a dos hombres Latinos en incidentes distintos, ocurridos con seis días de diferencia, uno en Texas y otro en Maine, tras intentar detener sus vehículos.
La directiva se aplica a la división de Operaciones de Control y Deportación (ERO, por sus siglas en inglés), encargada de los arrestos migratorios civiles, pero excluye al departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), que maneja principalmente casos criminales, según CBS News. Se trata de una pausa temporal mientras los oficiales de ERO reciben capacitación adicional sobre tácticas de paradas vehiculares. Durante ese lapso, los agentes de ERO podrán seguir participando en paradas vehiculares cuando trabajen junto a otras agencias policiales en la búsqueda de sospechosos criminales con órdenes judiciales, señalaron las fuentes de la cadena nacional.
La decisión se produjo un día después de que un oficial de ICE matara a un conductor en la localidad costera de Biddeford, Maine, a unos 24 kilómetros al sur de Portland.
El fallecido fue identificado como Joan Sebastian Guerrero, de 26 años, de origen colombiano.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional , Guerrero no era el objetivo del operativo. Los agentes intentaban detener su vehículo mientras realizaban vigilancia en la última dirección conocida de un inmigrante indocumentado con una orden final de deportación, cuando el conductor “intentó huir de la escena”. El DHS afirmó que un oficial disparó su arma “temiendo por la seguridad pública”, aunque, según Reuters, las autoridades no explicaron de qué manera el conductor representaba una amenaza.
El DHS emitió su comunicado casi 12 horas después del tiroteo. Hasta el momento no existe video público que muestre el instante del disparo, aunque sí ha circulado material grabado después del hecho en redes sociales.
Seis días antes del incidente en Maine, un episodio similar ocurrió en Houston, Texas. El mexicano Lorenzo Salgado Araujo murió a tiros por agentes de ICE que habían detenido su vehículo mientras buscaban a otra persona, confirmó el DHS.
La agencia explicó que, tras recibir un aviso de sus socios policiales, los oficiales vigilaban el domicilio de un objetivo y habían notado semanas antes dos furgonetas blancas en la propiedad. El 7 de julio, al aproximarse a esa dirección, los agentes observaron una furgoneta blanca con un ocupante que coincidía con la descripción del sospechoso e iniciaron la parada. El DHS señaló inicialmente que Salgado Araujo era objetivo del operativo por su situación migratoria irregular, y sostuvo que fue baleado después de ignorar varias órdenes verbales y de intentar embestir a un oficial, quien disparó en defensa propia. Su familia dijo que el hombre no tenía antecedentes penales y estaba cerca de obtener un permiso de trabajo tras más de tres décadas viviendo en el país sin estatus legal.
Con las muertes de Guerrero y Salgado Araujo, suman al menos siete las personas fallecidas por disparos durante operativos de control migratorio desde enero de 2025, cuando Trump regresó a la Casa Blanca e inició su campaña de deportaciones masivas.
Lo que significa esta pausa temporal para Long Island
La pausa nacional llega en momentos en que Long Island se ha convertido en uno de los principales focos de la ofensiva migratoria del gobierno de Trump en el estado de Nueva York. Datos del Deportation Data Project muestran que ICE realizó 352 arrestos en Long Island en enero, el total mensual más alto registrado entre octubre y principios de marzo, con un promedio de unos 11 arrestos diarios. Los arrestos bajaron a 223 en febrero, tras la reasignación de agentes federales luego de los disturbios en Minnesota vinculados a operativos migratorios que dejaron dos ciudadanos estadounidenses muertos, pero la actividad repuntó en marzo, con 118 arrestos en los primeros diez días del mes.
Desde el otoño pasado, más de la mitad de los arrestos de ICE en la región han ocurrido en Long Island, aunque la zona alberga aproximadamente el 1.5% de la población inmigrante indocumentada del estado, según estimaciones del Migration Policy Institute—66,000 en el condado de Suffolk y 56,000 en el condado de Nassau según las últimas cifras. Las personas detenidas fueron mayormente hombres provenientes de países centroamericanos, incluidos El Salvador y Honduras.
En el condado de Nassau, la oficina del sheriff y los departamentos de policía mantienen acuerdos amplios con ICE que los facultan para realizar funciones de control migratorio, lo que ha derivado en una colaboración rutinaria entre la policía local y la agencia federal fuera de la Ciudad de Nueva York. Una investigación de THE CITY identificó decenas de arrestos en los que departamentos de policía y oficinas de libertad condicional de Long Island alertaron a ICE sobre inmigrantes, incluyendo casos en los que agentes de Nassau detuvieron vehículos en calles y autopistas para luego entregar a los detenidos a la agencia federal.
Ese tipo de parada vehicular —la misma táctica que derivó en los tiroteos de Maine y Texas— es precisamente la que ahora queda suspendida a nivel nacional, salvo en casos de objetivos criminales con órdenes judiciales. Grupos comunitarios en la región, como el proyecto Islip Forward, o la organización OLA of Eastern Long Island, han documentado avistamientos verificados de agentes de ICE en diferentes puntos de Long Island desde enero de 2025 como forma de mantener informadas a las familias inmigrantes sobre la presencia de la agencia en sus comunidades.
Cabe aclarar también que esta pausa afecta únicamente a los operativos de ICE y no tiene relación con las paradas de tránsito que realiza la policía local. Los depa rtamentos de policía de Nassau y Suffolk, así como cualquier otra fuerza de seguridad municipal o estatal, continuarán deteniendo vehículos con normalidad por infracciones de tránsito u otras causas ajenas a la aplicación de la ley migratoria federal. La suspensión anunciada el martes se limita a los agentes de la división de Operaciones de Control y Deportación (ERO) de ICE, y no impide que la policía local, tras una parada de tránsito rutinaria, continúe compartiendo información con ICE, sobre todo en condados, como Nassau,que mantienen acuerdos de cooperación con la agencia federal.

